Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.
Resumen
- 03/03/2006 10:48 - secuestrado...
- 06/03/2006 12:53 - movimientos fluidos...
- 07/03/2006 11:12 - cuando tú llegues...
- 08/03/2006 13:16 - mujeres...
- 10/03/2006 08:49 - hedónica...
- 13/03/2006 10:41 - grietas disfrazadas...
- 15/03/2006 10:58 - el rincón de mis fantasías...
- 16/03/2006 21:16 - mi madrizleñito...
- 20/03/2006 17:26 - contact...
- 22/03/2006 19:22 - se está haciendo tarde...
- 26/03/2006 21:25 - delirios...
- 28/03/2006 13:11 - terapia primaveral...
- 29/03/2006 15:07 - tradiciones...
- 30/03/2006 10:46 - encerradita...
secuestrado...
tengo en mi poder tu lápiz negro 0.5...
si lo quieres recuperar te tocará pagar rescate...
;)
movimientos fluidos...
Sabes que poca cosa me preocupa más que un abismo en esta comunicación cercana, por eso me gusta ver tu cuerpo sintiendo profundamente, tu rostro y tu voz relajada, tu sonrisa provocadora, tus gestos seguros… ...Gestos de tu búsqueda constante de un acercamiento a mí que me hacen estar día a día más cercana...
cuando tú llegues...

He empezado a escuchar los gritos del silencio. Hay momentos en los que dejo de respirar para oírlos mejor, y luego debo respirar más hondo para recuperarme. Un suspenso que vibra en torno mío pone su ala sobre mi boca si hablo, o sobre mi mano si es que estoy escribiendo, para indicarme que ha sonado la hora de prestar atención. Algo que echo de menos y no sé lo que es me desocupa del pasado, como si fuese sólo un punto de partida, y me empuja al futuro, ignorando también lo que será. Cargado con antiguos recuerdos que me han hecho el que soy, siento que sin querer salgo a la busca -a la espera, mejor- del reino nuevo. En el aire percibo tu presencia. No tu presencia aún, sino el aura de jilgueros, de ramas perezosas, de impacientes heraldos que siempre te preceden. ¿Acaso no eres tú tus heraldos también? No quisiera engañarme, pero estoy presintiendo tu llegada, y no sé hacer nada más que mirar alrededor apasionadamente...
¿Desde dónde vendrás? ¿Descenderás la cuesta, o subirás el río? ¿Es el Sur, o es el Norte quien te envía? ¿Qué lenguaje hablarás? ¿Bajo qué amable rostro te encubrirás ahora? ¿Tendrás los labios gruesos de la primera vez, la nariz breve de la segunda, los ojos de mar claro de la siguiente, la sonrisa -que dominaba al furor y retenía la gloria- de la última? ¿Vendrás de golpe, como en cierta ocasión, igual que el rayo, o de puntillas, subrepticio así el día y la muerte, o quizá ya estás dentro de mí, y salgas cualquier tarde riendo a carcajadas como un niño? ¿Qué estarás haciendo ahora , mientras yo te echo en falta? ¿Me echas tú en falta a mí; en qué trabajas; vacilas; sientes incompletas la noche y la mañana? Cuántas dudas hasta que surjas agitando la alegría lo mismo que un pañuelo.
Cuando llegues, Amor, tendrás que recibirme como soy, no como te imaginas. Tomarás mi libertad y me darás la tuya. Tomarás mi compromiso y me darás el tuyo. Empezaremos juntos a nacer; pero no será posible desentenderse de los pesados lazos del recuerdo. Yo sé que tus facciones inaguran el mundo: procuraré que no se interpongan entre tú y yo facciones anteriores, la fresca y dúctil piel sobre la que dormí, las caricias a las que me acostumbré, los extremados cuerpos que asaltaron mi soledad un día, el deseo que jamás se agotaba y se agotó... Tú, que espoleas el tiempo, tendrás que darte prisa. Ten cuidado con él, porque cuando no estás transcurre en vano. Y se hará tarde, Amor, ya se hace tarde. ¿Y cómo, entonces, a la noche, podría ser examinado en ti?
O quizá no te fuiste. Jugaste al escondite, y eres el mismo de siempre, que aparece y desaparece como en broma. Un prestidigitador que saca de su chistera un variado surtido de sorpresas... Quizá eres yo también. Yo, que alargo la mano. ("Alargaba la mano y te tocaba. / Te tocaba: rozaba tu frontera, / el suave sitio donde tú terminas.") Si es así, no cambies más de cara ni de gesto. Quédate quieto aquí. Mirémonos a los ojos despacio: no más desastres, no más crímenes. No entres una vez más a saco en la ciudad que es tuya. Serénate, puesto que tienes mi edad, si es que eres yo. No cambies de sonrisa, ni de rasgados ojos, ni de alargadas manos. No mudes el color de tu pelo, ni la forma de entrecerrar los ojos cuando se acerca el beso. Deja caer tu cuello sobre la almohada con el mismo desmayo de ayer. Deja tus brazos en torno de mi cuello igual que una bufanda para los días de frío venideros... Si no te fuiste, no te vayas más. No te disfraces; no finjas alejarte; no te hagas el dormido. Porque no hay demasiado tiempo, y habrá que darse prisa... Pondremos los recuerdos encima de la mesa: la noche aquella de agosto junto al mar, las músicas ardientes, la desolación de todos los principios, su júbilo infinito, la incertidumbre de los tactos, la torpeza, las amargas palabras, el inconsciente gozo que salta como un pájaro efímero de un hombro en otro, la torpeza recomendada cada día, el beso refugiado en la comisura de la boca entreabierta, la conversación muda de los ojos en las viejas tabernas, el atardecer que resbala sobre las aceras, y siempre la torpeza resistiéndose a reconocer que tú eres la única dádiva posible de la vida... Encima de la mesa los recuerdos comunes, como una manoseada baraja con que jugar por fin la última partida. Una partida en que nos asesoren todos los que hemos sido hasta ahora tú y yo.
Cuando llegues -si tienes que llegar- entra sin hacer ruido. Usa tu propia llave. Di buenas tardes, di buenas noches, y entra. Como quien ha salido a un recado, y regresa, y ve la casa como estaba, y lo aprueba, y se sienta en el sillón más cómodo con un lento suspiro. Abre cuando llegues, si quieres, la ventana a los sonidos cómplices de fuera, y a la luz, a la favorable intemperie de la vida. El tiempo en que no te tuve dejará de existir cuando tú llegues. Todo será sencillo. Como una rosa recien cortada, se instalará el milagro entre nosotros. No habrá nada que no quepa en mis manos cuando llegues. Tornasoladas nubes coronarán el techo de la alcoba. ¿Dónde están mis heridas?, me diré...
Pero escúchame bien: llega para quedarte cuando llegues.
El dueño de la herida, A.Gala
Te espero en la terraza mirando al mar con el corazón alterado, sintiendo su agitación con la cercanía de tus pasos... Siento que llegas y me invades, que me moldea tu calor transformando mis esquinas en suaves curbas, que mi resistencia da paso a la entrega y por fin soy tuya... Sintiendo que eres lo que toda la vida he estado esperando... Te sonrío y ya sólo estamos tú y yo.
mujeres...

Mi naturaleza despistada hace que nunca recuerde los días señalados, quizá porque nunca sé en qué día vivo :P Pero bueno, hoy mi entorno no deja que me olvide y me susurra que es el día de la mujer trabajadora y que de alguna manera, lo celebraremos yendo a comer todas juntas y riéndonos un rato. Pensé que podía escribir sobre el tema, pero la mujer lleva miles de años trabajando para darle importancia hoy. Sí en cambio, me apetece escribir desde ese lado más femenino y a veces, más oculto… Todos lo sabéis, bailo. Hace unos años descubrí la danza oriental por curiosidad y por un hueco en mi horario que siempre me aficiono a llenar. Podría deciros que es mi camino de expresión, mi forma de crear, mi manera de expresar rincones donde no llegan mis palabras pero me apetece deciros que ha sido el camino por el cual he llegado a conocerme y reconocerme como mujer. Guau! ;) Para mí significa el espacio donde soy sin ataduras ni censuras, donde corre mi imaginación y mis pasiones, donde llego a ser yo misma desprendiéndome de todas las capas que me cubren día a día.
A todas las mujeres y en especial a las que han compartido conmigo ese espacio…
… a Zulaikhaa y Samira Saida … a mis compañeras: Anna, Marta, Luisa, Carmen y Rosario … a todas las mujeres de las cuales he aprendido … a mi mami por todo… y a mi hermana por hacerme crecer
Os dejo con un trozo de un libro de Beatriz Merino introduciendo el círculo lunar… Feliz día mujercitas!
…Tus caderas y pelvis se relajan, buscas tu centro mientras el continuo movimiento de rotación te hace descender lentamente a tu interior. Sientes como te dejas llevar sin ejercer la mínima resistencia. Y a medida que te acercas a este espacio cobras fuerza e impulso como el agua del manantial que surge del interior de la tierra. Notas como el deseo se va despertando en todo tu ser. Y se desvela ante ti. Sabes que al igual que el agua no podrás contenerlo durante mucho tiempo, pues igual que ella más tarde o más temprano fluirá. Atiende a la llamada que surge de tu vientre, acepta tus deseos y deja que fluyan encontrando el camino de la mínima resistencia...
hedónica...
No me sorprendió que dijera que luchaba con desespero por desatar cadenas ni que me dejaba la piel en estirar como una loca. Tampoco que supiera que aquello me dolía y me daba ganas de llorar. Sabe que seguiré estirando porque no hay marcha atrás, porque cayeron los primeros muros, se coló el rayo de sol entre las grietas y el susurro del viento se enreda en mi cuerpo sin dejar de repetir que la libertad y en consecuencia mi felicidad están ahí afuera. Tengo que coger más impulso para los siguientes intentos... Hay que estirar un poco más, pero ya falta poco, la estructura está cediendo y me siento ilusionada por eso.
Me llamó más la atención que dijera que era hedónica y que el mundo me veía así. Lo primero... "Bonica, ¿Qué es hedónica?" ^^ y lo segundo, ¿a sí? o_O :P (Una palabra más para mi colección!)
El hedonismo es una doctrina que considera el placer (hedoné) como el fin supremo de la vida.
Hedónica por como hablo, por como me muevo, por como visto...
El placer el fin de mi vida... Nunca me había parado a pensar en eso... Y quizá tenga razón...
grietas disfrazadas...
Me sientes suicida por ir en contra dirección, por no respetar señales y cruzar sin mirar. Dices que estoy loca porque miro al precipicio y me acerco jugando como una niña sin miedo a caer, porque escucho las señales y me muevo por instinto, porque tengo el desapego que a veces tiene la locura y porque sólo le doy valor a jugar la partida… ya no importa el resultado.
En tu afán por protegerme gritas que dé media vuelta y mire a otros horizontes porque esa línea es demasiado torcida y demasiado fea para mí... Y sé que tienes razón. Bajo su apariencia de oro y miel no hay más que grietas disfrazadas, necesidades que esconden miedos más grandes que los míos ¿Piensas que no lo vi ya el primer día? Pregúntate mi niño por qué finjo ser ciega... y hasta tonta. Pregúntate porque sonrío y juego a recorrer el camino de sus ruinas. Por quién entro en este juego. Quizá la respuesta no sea la obvia y todo siga un poco más allá.Tienes miedo de que mañana me enrede en tus brazos y sólo busque cobijo porque me duela el corazón. Te hace temblar la idea de que me rompa. Mañana, mi vida, me volveré a enredar en tus brazos pero no buscaré consuelo sino a ti, igual que hoy desde esta fría oficina. No te preocupes, tengo el as que alguien dejó bajo mi manga, la seguridad recibida de unas manos que resuena en el alma... tengo una partida ganada y la seguridad de que a pesar de todo, si recibiera un golpe que me hiciera caer, me cuidarías y lamerías mis heridas.
el rincón de mis fantasías...

En mis sueños mi cuerpo entero te busca diluyendo la razón
...y las esferas y las distancias.
Mi fantasía te recorre incansable saturando mis sentidos
...y se estremece con sólo intuirte.
Mis ojos ciegos no ven más allá de tus fronteras,
Tu boca, tu espalda, tus manos...
Te recorro largo, anudando mi lengua en tus rincones, visitándote a mordiscos.
Hinchado me deshaces...
Y nuestro infinito crece mientras menguamos… el uno en el otro.
mi madrizleñito...

Vestido de recuerdos apareces como tiempo atrás con la mirada traviesa y la sonrisa llena de picardía...
Se ha diluído el espacio y ya no hay distancia en la complicidad que nos invade...
Me resuenan las risas, los llantos y los orgasmos compartidos. Los abrazos, las siestas para no dormir y las conversaciones eternas...
Conocedor de mis mareas, mis alegrías y mis miedos... Guardo tus besos y abrazos con tus recuerdos en el cajón.
contact...

Una duda en un tiempo inexistente, apenas un roce de incertidumbre en mi pensamiento me lleva a acercarme a ti a través de infinitos puntos de contacto.
Soy el lugar donde terminas, la frontera a través de la cual te expresas, el movimiento que moldeas.
Tu peso sobre mi espalda me hace consciente de mi existencia y me vacío para ser tú, para que crezcas y te expandas, haciéndome grande a través de ti.
Me recorres con ganas en esta vibración rítmica mientras me estrangulas suavemente. Ruedo sobre ti recorriendo tus articulaciones, disfrutando en los rincones de esta entrega.
Nos rodean los lazos que dibujamos. Me inundas, me aceptas, me cuidas… y me siento crecer.
se está haciendo tarde...

Hace días que lo vengo pensando... Decido que me voy, no sé cuándo, pero en breve.
Te veo jugar en la orilla, me acercaría y te lo susurraría al oído… Pero no me apetece molestarte.
Siento frío y se me eriza la piel, es mejor que me vaya, se está haciendo tarde.
Tal vez nunca te des cuenta de que me marché una tarde de primavera, que mis brazos decidieron no sujetarte más y se cansó mi cuerpo de esperarte. Me tropiezo con la caja de recuerdos. Tus canicas, mi goma elástica, los trozos de yeso, las piedras que encontramos camino de La Peña… ¿Te das cuenta que ellas no han cambiado? Se desliza una de ellas por mis dedos para caer al suelo y salgo de mi ensoñación… Debería volver a tu lado y gritar que te quiero, que tu recuerdo me inunda y me araña el corazón en las noches impares… Pero se está haciendo tarde, se hizo tarde y hace frío. Es mejor que me vaya.
delirios...

Distorsionadas las formas, los recuerdos, las palabras... Fantasías delirantes retorciéndose en una infinita espiral. Sombra que se alimenta de la angustia al morder el alma y se relame. No hay espacio ni tiempo, sólo un latido en forma de obsesión invadiéndote, algo enfermizo te recorre. El corazón asfixiado, enzarzado entre espinas que quieren ahogarlo y así dejar de escuchar el profundo gemido del alma desconsolada. Locura desatada, enderándose en la tela de araña, invitando hacia e fin -en ocasiones seducen más los finales que los principios. Me quedo sin aire poco a poco, la esperanza fue la primera en marcharse. Y se aleja la reverberación de un grito dando paso al silencio.
terapia primaveral...
Aparecí exaltada, quizá como otras veces, pero ayer fue uno de esos días en los que no se esconde fácilmente la primavera. Dos besotes y nos sentamos una delante de la otra. ¿Cómo estás bomboncito?, me dijo y le devolví una sonrisa, un silencio sonriente, una sonrisa apacible, una mirada llena de sonrisas... Ya lo estás viendo, fue lo único que acerté a decir finalmente. Me preguntó por él y le contesté con descuido aunque con detalles, para finalmente desviar el tema a los dos sucesos importantes para mí en este mes y entonces la que sonrió fue ella. Me enredé en palabras sobre sentimientos, le conté cómo enfoco mi situación, mi opinión sobre lo que estoy viviendo y vi a través de sus gestos que empezaba a encontrar en mí lo que llevaba tiempo buscando. Apúntate un buen tanto! Y se sumergió en una carcajada (pues menos mal que estamos de acuerdo porque yo hacía días que había marcado una muesquita en mi pared :P)… aish, estamos recuperando a la mujercita desaparecida!!! -y me siento feliz-.
...feliz a pesar de acostarme anoche con fiebre, estar llena de mocos y estar aguantando en la oficina estoicamente...
tradiciones...
Suena el teléfono y como cada mes aproximadamente, dejas tu huella en mi arena para recordarme que piensas de mí (aunque estés con ella). Es el siguiente paso después del sms de caricias de la otra noche…
Sonrío al leerte y busco entre mis quehaceres un rincón para dedicarte.
Me darás dos besos mientras me coges por la cintura y me susurras algo inconfesable al oído que terminará como siempre en mi risa desternillante. Pedirás un café solo o con hielo en función de la temperatura, de la misma manera yo pediré un cortado o un café con hielo. Te sentarás en frente, relajado, con tu sonrisa provocadora; te sonreiré aguantando la mirada y jugaré distraídamente con los sobres de azúcar. Juegos de seducción mientras me recuerdas cuánto te gusto y yo te reconozco una vez más, que eres de lo más sexy que conozco. Risas. Me jurarás que en la próxima cena me darás un mordisco, te retaré a que lo hagas. Y en la próxima cena lo intentarás como siempre y yo lo esquivaré para empezar los dos a reírnos como mil veces antes…
Y de aquí un mes recibiré de nuevo tu sms y tu llamada… y de nuevo empezará la historia…
encerradita...

Apenas sé cómo hacérmelas para disimular estos ojos, hoy se encharcan y arrastran tristeza…
Tampoco tengo ganas de hablar, ni escribir… Uhmmm, quizá no te diría que no a un abrazo, pero sólo quizá…Ni siquiera entiendo esta negatividad a la que no estoy acostumbrada…
Hoy casi que prefiero estar callada… y ser invisible …(mañana sera otro día)
